sábado, noviembre 15, 2008

Para cosas importantes no, pero para tonterías...

Arreglar los vagones y evitar que las averías sean el pan nuestro de cada día sería una buena inversión, pero la Comunidad de Madrid prefiere instalar máquinas de preservativos en el Metro. Máquinas que, por si alguien lo duda, a las dos semanas dejarán de funcionar.

Mi opinión es que se están riendo de nosotros en nuestra cara (no sólo con este tema, sino en general con todos), pero mientras la gente siga votando a la Espe pues nos tenemos merecido todo lo que nos pase.


Lo que más me ha gustado siempre de este tipo de iniciativas es que siempre hay alguien que sale diciendo que se está empujando a la juventud a copular sin freno y tonterías semejantes.
¡Pues claro que sí, señores! Cada vez que veo una máquina de éstas me entran unas ganas de ponerme a f***** como loco.

En fin...

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jueves, noviembre 13, 2008

Paciente viene del verbo pacer: beee...

Atención, lea detenidamente el enunciado del siguiente problema matemático antes de responder a las preguntas que se le formulan al pie:

"Un paciente madrileño (al que a partir de ahora llamaremos RG para preservar su intimidad) tiene cita a las 9.25 horas de la mañana en una consulta de un especialista de un hospital madrileño cualquiera (al que tampoco nombraremos, sino que le asignaremos unas siglas al azar; por ejemplo, FHA).
RG llega a la consulta en el FHA a las 9.00 h, es atendido a las 9.30 h y permanece en la consulta durante 25 minutos. Como resultado de la visita, el especialista redacta dos peticiones de citas para que se le realicen a RG dos pruebas diagnósticas que considera necesarias. A las 10.05 h y con dichos volantes, RG se dirige a Admisión de Citas y coge número para esperar su turno. Le ha tocado el número 184, pero el avisador marca el turno del número 56. Después de 2 horas y 30 minutos de espera (de ahí que a los que pueblan la sala les llamen pacientes), llega el turno de RG. Mientras que para una de las dos pruebas diagnósticas le dan cita para la segunda semana de febrero, para la otra no hay fechas disponibles en la agenda abierta y quedan en llamarle para darle el día definitivo. Como una de las peticiones no ha podido ser cursada, RG tampoco puede pedir una nueva cita en la consulta del especialista. Algo frustrado, RG se dirige a la Oficina de Atención al Usuario (antes llamada Oficina de Atención al Paciente, pero como lo de la paciencia a estas alturas de la película se sobreentiende pues...) para intentar que le adelanten una de las citas y le citen para la otra. Cuando llega allí, vuelve a coger número y espera su turno. 45 minutos después, otra señorita amable le indica que presente una reclamación por escrito y que ya se le contestará por correo. Cuando RG sale a la calle es la 1.30 h."


Teniendo en cuenta lo expuesto en el enunciado, conteste breve, pero razonadamente a las siguientes preguntas:

a) Calcule aplicando el teorema de Estoh & Kemau la cantidad de barquitos de papel que ha podido hacer RG durante sus momentos de espera.
b) Determine mediante la escala de dureza de Mohs la cantidad de caradura que le echan EA y su consejero de sanidad JJGü (más conocido por su pelazo) cuando dicen que la gestión privada de hospitales públicos en la sanidad madrileña hace que funcionen mejor y que Madrid sea una de las comunidades líderes en atención al paciente.
c) ¿Cree usted que RG será atendido antes de que la infanta Leonor encuentre marido?
Si responde que no, no hace falta que explique por qué (es evidente). Si responde que sí, hagáselo mirar muy seriamente (pero por un especialista privado, no podemos esperar a que responda si le va a atender uno público).
d) Calcule el número de nuevos hospitales y estaciones de metro que han sido capaces de inaugurar EA y sus consejeros mientras RG estaba esperando a que le dieran cita.


Tienen de tiempo lo que se tardaría en conseguir que te hagan 2 endoscopias y 5 mamografías para contestar a todas las preguntas.

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