jueves, enero 24, 2008

YMCA: La calle Fuencarral (1)

Comentaba al comenzar el año que iba a hacer una especie de repaso a los cines madrileños según mis filias y mis fobias, y creo que el mejor lugar por el que puedo empezar (por número de salas y por mi asiduidad) es por la calle Fuencarral. Por si hay alguien perdido, hablo concretamente del tramo final de Fuencarral, el que va desde la glorieta de Bilbao hasta la glorieta de Quevedo, que es donde se "concentran" (si todavía se puede decir así, ya que cada vez quedan menos) todos los cines de esta calle.
Sin embargo, hoy tengo el día tonto y perezoso, por lo que voy a empezar el repaso no por los cines que hay, sino por los que ya no hay pero yo conocí.


Casi en la glorieta de Quevedo, al final de la calle, en el número 133, estaba el cine (y anteriormente teatro) Fuencarral. Se trataba de un cine "de los de antes", de pantalla grande y patio de butacas enorme con capacidad para cerca de mil espectadores, aunque en los últimos tiempos ya se notaba el cercano cierre y los asientos empezaban a dejar notar sus muelles. La verdad es que llegué a frecuentarlo muy poco y la última película que recuerdo haber visto allí fue 'Chicago'.
Actualmente, el número 133 está ocupado por un bloque de casas a puntito de ser terminadas, pero hasta hace cerca de un año, sobre el solar que ocupaba el antiguo cine (en el lateral del número 135) se podía ver un mural dibujado a carboncillo por Jorge Rodríguez en el que se veía a dos vecinas del barrio y que es el que reproduzco a continuación.



Los otros dos protagonistas de hoy estaban en la acera de los pares.

Justo en el otro extremo de este tramo de la calle estaba el cine Bristol (Fuencarral, 118): dos puertas (y una taquilla) sobre las que aún está escrito el nombre del cine, semiocultas a ambos lados del Opencor, y por las que se accedía a unas escaleras ascendentes que te llevaban a la sala. Mi recuerdo a partir de aquí se vuelve confuso y no podría asegurar su verdadero tamaño o cómo eran sus asientos, pero lo que si puedo recordar es que la última película que vi allí fue 'Los sin nombre'.
A día de hoy, la sala pertenece al Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música y se utiliza como local de ensayo para las representaciones del Teatro de la Zarzuela.

Por último, un poco más arriba y justo enfrente de los dos Roxy, en el número 126, se encontraban los minicines Fuencarral. Y realmente eran eso, MINIcines: salas minúsculas y alargadas de butacones enormes más propios del salón de mi casa que de un cine, pero que se agradecían profundamente en las sesiones maratonianas en las que estuve viendo 'Traffic' o 'La comunidad del anillo' (147 y 178 minutos, respectivamente), más teniendo en cuenta que en esta última estuve continuamente en tensión debido a que los personajes no paraban de correr, perseguir y ser perseguidos durante toda la película.
Ahora, el local está ocupado por una (otra más) tienda de Zara.


El próximo día empezaré con los cines que aún resisten.

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6 COMENTARIOS:

Blogger Enric Herce dijo...

Japi birdai tu yu, japi birdai tu yu, japi birdai diar Ricardooo. Japi birdai tu yuuuu.

26 de enero de 2008, 10:09  
Blogger Ricardo G. Yayo dijo...

Gracias, gracias. Y felicidades a ti también, "tocayo".
He tenido que hacer trampas, pero acabo de meter hoy una entrada como si fuera del sábado.

28 de enero de 2008, 12:36  
Blogger Enric Herce dijo...

Tramposillo. Yo a falta de otra dejé aquí el Japi birdai.

28 de enero de 2008, 13:00  
Blogger Ricardo G. Yayo dijo...

Se agradecen las felicitaciones, sea en la entrada que sea ;-)

28 de enero de 2008, 13:04  
Blogger breich dijo...

Me sonaba a mi que era por estas fechas, pero claro, el día que recuerde yo un cumple, se acaba el mundo XD
Hale, date por filicitado y tó eso, viejo ;)

29 de enero de 2008, 12:16  
Anonymous Ricardo G. Yayo dijo...

Muchas gracias, emigrante ;-)

29 de enero de 2008, 18:00  

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